Análisis político

Un ‘Reich’ que podría regresar

LILLE, FRANCE - MARCH 10: Former US President advisor Steve Bannon gives a press conference during the French far-right Front National (FN) party annual congress on March 10, 2018 at the Grand Palais in Lille, north of France. Le Pen will attempt to revive her battered party this weekend at a conference with a proposal to ditch the tainted National Front brand, seen as a key hurdle to winning power. on March 10, 2018 in Lille, France. (Photo by Sylvain Lefevre/Getty Images)Acabo de terminar ‘El mundo de ayer’, las memorias de Stefan Sweig, que relatan cómo Europa se despeñó, sin apenas darse cuenta, por el precipicio de la primera y, después, de la segunda guerra mundial.

La historia narra a través de la primera persona del autor los sufrimientos de quienes habían visto en Europa un proyecto que solo se salvaría a través de la unidad, de la solidaridad y de la implicación de las distintas naciones que la integraban. Fallaron estos elementos y, con ellos, todo lo demás.

Al mismo tiempo que concluyo este libro, sigo leyendo noticias sobre una corriente nacionalista de ultraderecha que quiere consolidarse en Europa: ‘El Movimiento’, promovido por el empresario de la información Steven Bannon, ex asesor de Donald Trump y consultor político a quien se responsabiliza de la victoria del magnate hotelero y del triunfo electoral del Brexit.

Según confirman diarios de todo el mundo, Bannon, que cuenta ya con el apoyo explícito de la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, quiere implantar “la verdadera democracia en nuestro continente”. Por ello, se estima que esta iniciativa podría recabar hasta diez millones de dólares, para, como primer objetivo, hacerse con el control del Parlamento Europeo.

No hace falta imaginarse las consecuencias que podría tener que el nuevo fascismo, protegido por un manto semántico suavizado y pasado por estudios de ‘big data’, podría tener para nuestro futuro.

La crisis y la dinámica de la economía global durante las últimas décadas, como concluyen los análisis más fiables, han creado un perfecto caldo de cultivo para que muchos se sientan con cierta razón excluídos. Precariedad, pobreza y, además, la sensación de que otros se aprovechan de nosotros: inmigrantes embrutecedores, élites políticas separadas del ‘pueblo’, banqueros conectados con oscuras redes globales… Todos estos fantasmas regresan del pasado como motivos de odio… Solo que algunos de ellos tienen más capacidad para defenderse que los demás.

Entretanto, los partidos tradicionales, forjados en tiempos de reconstrucción europea y de democracia parlamentaria, siguen dormidos. La supuesta recuperación no ha sido suficiente para volver a las situaciones pasadas que, además, no eran precisamente sostenibles; pero peor aún puede ser esa sensación de odio insuflado a determinadas masas. Un sentimiento de sospecha que permanecerá durante mucho tiempo pese a que los números comiencen a cuadrar.

En este intervalo temporal, Bannon y, sobre todo, quienes le financian y se coordinan con este, tienen una oportunidad. Y los que aspiramos a analizar la realidad con ciertas garantías no deberíamos restarles importancia.

También podría interesarte

Ninguna respuesta

Responder